lunes, 23 de marzo de 2026

EROTISMO

El erotismo como ética

¿Puede el erotismo ser un arte en el sentido más clásico del término? Sara Torres lo cree, y en «El pensamiento erótico» lo demuestra con una escritura que seduce antes de convencer.

 Collage realizado a partir de elementos de Canva Pro (licencia CC). 

El amor no pasa de moda. Novedades editoriales sobre el tema pueblan constantemente los estantes de las librerías. Sin embargo, no es fácil encontrarse con ensayos que se tomen seriamente la práctica amatoria como un arte, como un arte en sentido clásico. Esto es, que se la tomen como una ética. Y una ética no como un conjunto de normas acerca de lo que está bien y lo que está mal, sino como un despliegue hondo del pensamiento preocupado por el compromiso con la vida y la vitalidad.

 En El pensamiento erótico, publicado por Reservoir Books, Sara Torres es clarividente. Atenta a las pulsiones que mantienen la vitalidad en movimiento, regala a quien lo lee una mirada situada acerca de lo que constituye un hacer amoroso y erótico desheterosexualizado. La escritura de Sara Torres, como muchas esperábamos, es sedosa, ligera, y no por ello carente de profundidad. Todo lo contrario. Es una escritura que nos guía poéticamente por verdades que nunca son universales, pero que atraviesan a quien lee y toman cuerpo en nuestras fantasías y nuestras percepciones.

La experiencia de lectura de El pensamiento erótico es similar a la que una encuentra en María Zambrano o, en su referente, Monique Wittig: poblada de sentidos a desvelar, carnosos, potentes, con capacidad generativa y regenerativa, no crípticos pero sí misteriosos. Al mismo tiempo, es cristalina. En mi mente, el ensayo suena como los «Deux Arabesques» de Claude Debussy.

 Es cierto, hasta ahora no he dicho gran cosa, pero creo que este es el modo de hablar de un ensayo que no pretende dictar sentencia. Lo dicho me parece suficiente para tentar. Quizá no encuentres en el libro un sentido para ti, quizá no compartas la mirada, pero seguramente puedas disfrutar de claros entre sus páginas.

El pensamiento erótico a mí me habla de rehuír los binarismos férreos, complementarios y enemigos. Que nadie corra a escandalizarse, esto es posible, dice Sara Torres, admitiendo la violencia frente las voluntades totalitarias que se afirman sobre la aniquilación de lo vivo. Disclaimer hecho, visto lo visto en redes sociales, diré que también me habla de entregarse a la vulnerabilidad, de dar la bienvenida sinceramente a las que elegimos a nuestro lado, de ser compasiva con nuestros afectos más infectados de pensamiento heterosexual y de ser perseverantes para construir alternativas que proliferen en la fantasía y, por lo tanto, en la realidad.

Sin duda, como comer cerezas en primavera, como salir del agua y secarse al sol. 

Fuente: https://filco.es/

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